Queridos papá y mamá, en el campamento estoy muy contento, he hecho muchos amiguitos.... ¿eh? Ups, me habeis pillado escribiendo un tratado científico...
Hola, soy Sigmund Freud, hoy os voy a hablar de un tema apasionante: las conversaciones de ascensor. Dos personas que no se conocen apenas, se ven obligadas a mantener insulsas conversaciones encerradas en un espacio reducido. Supongo que es porque, si se quedan en silencio, serán capaces de oir sus respiraciones, sus flujos gástricos y sus crujidos oseos.... muy desagradable. Como no soy Freud por nada, he decidio tipicar psiconalíticamente los distintos tipos de conversaciones en ascensor. Son los siguientes:
1. HABLAR DEL TIEMPO
- ejem, ejem, qué buen día hace, ¿eh?
- Depende de con qué país lo compares.
- Oh... ¿con la República de Belice?
- perdone, ¿se ha echado usted un pedo o se encuentra en estado de putrefacción?
- ¿No será usted, caballero?
- imposible, sólo llevo dos días muerto
3. COMENTAR LA ACTUALIDAD DIPLOMÁTICA
- hummm... qué malo es Bin Laden, ¿eh?
- buuuuf... y el de Irán, el presidente de Irán
- Mahmud Ahmadineyad
- Ese, ese... a ese no le debieron abrazar de niño
4. OBSERVACIÓN ONTOLÓGICA
- ¡qué bonito culo!
- No es un culo, es un perro
- De acuerdo, voy progresando
5. BAJAR LA BASURA
- ¿dónde va usted con esa bolsa de basura chorreante de sangre?
- voy a... a... oiga, ¡usted no ha visto nada!
6. MOMENTO MUSICAL
- Estaba el señoooor Don Gaaaato
- Sentadito en suuuu tejado
- Marramamiaumiaumiau
Ahora os invito a que conteis otras conversaciones curiosas en los comentarios. Haus Bidergsen, nenes




