domingo, 14 de marzo de 2010

Una reflexión

A veces me planteo recuperar una de las ilusiones de mi adolescencia: intentar escribir un libro. Pero me asaltan las dudas. ¿Sobre qué puedo escribir? ¿Seré capaz de darle un sentido completo a un documento para el que se necesiten más de dos minutos de lectura? ¿Redactaré algún texto inteligible que no tenga caducidad mañana por la mañana? Y lo más importante, ¿suscitaría el interés de algún lector?
Y la respuesta que me autodiagnostico es que, sin saber cómo ha ocurrido, ahora me falta imaginación, originalidad, y sobre todo, prosa.
Recuerdo los tiempos en los que cualquier ejercicio de redacción era un placer y finalizaba con una enhorabuena o un sobresaliente. Pero eso era antes, cuando me sobraba la inventiva, la ilusión, las formas, las metáforas…
Estoy tan acostumbrada a escribir yendo al grano, sin detalles inútiles, sin poesía, sin adornos, y siempre pensando en lo efímero, que me cuesta horrores volver a aquella etapa.
Y adoraba escribir, y tenía un diario, y escribía cartas manuscritas, con su sello, con su sobre y con sus hojas de cuaderno cuadriculadas…

martes, 9 de febrero de 2010

Un paisaje sonoro por descubrir (1)



Así estaba yo (al menos el oído izquierdo). Pero como procede, siempre se comienza por el principio. La historia de cómo tenía un oído que era como un muro de poliestireno, me abrieron en canal y me tunearon la oreja.

2008-2009 (Antecedentes)



Todo comenzó hace más de un año cuando, por obra y gracia de mi centro de trabajo, me sometí a una revisión médica gratuita. Tras decirme que el pis estaba bien, ni turbio ni agrio, sino en su punto; que la sangre cumplía con todos los requisitos de la ordenanza; y que mi corazón daba los sístoles y diástoles que se le presuponían… mira tú que me meto en la audimetría. Una cabina oscura y tétrica donde te ponen unos cascos de minicadena de los años noventa y te empiezan a soltar pitidos en el oído. Conforme suenan, pulsas un botón. Son sonidos que empiezan fuerte y luego van poco a poco a menos. Lo peor de eso es que llega un momento en que no sabes si realmente está sonando ese pitido o te lo estás imaginando. Pero el resultado fue: “chico, por la derecha oyes como todo el mundo, pero por la izquierda te estás quedando teniente”.

Así que fui a mi nueva médico de cabecera quien, en toda su experiencia y sabiduría, me hechó la culpa a mí por escuchar música con el iPod. Entonces no tenía iPod, pero dile tú a esta mujer en pleno arrebato de “los jóvenes no tenéis valores, no apreciais nada y no os vais a largar de casa hasta los 40”. En vez de replicar cogí la cita que me había dado con un especialista y me largué (teniendo en cuenta que de esta persona dependo en futuras convalecencias y para que me firme recetas médicas; así que no conviene llevarse mal con una persona que dice que te receta un antitérmico cuando en realidad es un laxante).



PRIMER ESPECIALISTA: Audimetría otra vez (“va a salir mal”, les dije yo; “hay que hacerla de todas formas”, dijo la enfermera; “pues nada, ponme el videojuego, a ver si me lo paso esta vez”). El especialista, tira de sabidurida otra vez y me dice que seguramente sea por una otitis que tuve de pequeño. Teoría que felizmente anula la del iPod, para mi regocijo. Sin embargo, me manda a OTRA especialista. Esta vez, la definitiva.



SEGUNDA ESPECIALISTA: La doctora que eventualmente me abriría la oreja en canal, me sometió nuevamente a una audimietría… La tercera. Y no debía mejorar en la puntuación ni descubrir el Bonus Level porque fue la que decidió que tenía que operarme. “Es una operación muy sencilla… 99 por ciento de posibilidades de éxito. Claro, que soy médico y tengo la obligación de informarte de todo y, si tienes la inmensa mala suerte de estar en ese uno por ciento te quedarás como una tapia y, claro, si las cosas se complican puede que mueras… Firma esto que dice que, pase lo que pase, no es culpa nuestra”. Tras un mensaje tan tranquilizador, y tras pedir segundas opiniones entre los especializados conocimientos de familia, amigos y conocidos (que, mira tú por donde, todo el mundo conocía a alguien que se había hecho la operación. Hasta el no-novio de vicky que, desde entonces, tiene los pabellones auditivos a ras del cuero cabelludo), decidí someterme a la operación. “Venga, va, cuanto antes. Acabemos con esto de una vez”.

Mira qué suerte que justo recibo la carta del pre-operatorio justo en medio de la semana donde estaba de vacaciones por Tenerife con Sonia y Nerea, así que la oreja tuvo que esperar. ¿Qué gané con ello? Un tinerfeña que me llamó moro de mierda, pero eso es otra historia.

sábado, 26 de diciembre de 2009

T.C.S.I. (Torrego's Crime Scene Investigation) II

El crimen no se ha resuelto y la realidad es que el blog sigue agonizando, por más que miremos a otro lado (facebook). La investigación no cesa y, en nuestro empeño por saber quién mató a Torrego, hemos obtenido otros dos retratos robot de uno de más sospechosos.
En cuanto al primero de ellos, por lo que hemos podido saber, hace unos días fue su cumpleaños y lo celebró imitando a Juan Luis Guerra mientras movía los labios haciendo ver que cantaba un villancico de John Lenon. Se trata de un varón de estatura media alta, con gafas y unos curiosos y sonoros atributos. Si alguien sabe de su paradero, por favor, háganlo saber a las autoridades.


El segundo es un joven aplicado y cordial. Últimamente se le ha visto comiendo croquetas de jamón en San Nicolás y contoneándose en Vaivén como un loco. Precisamente él parece ser el culpable de la difusión de documento audiovisual que implica a varios sospechosos, entre los que se encuentra él mismo, tras unas gafas horribles.


Cualquier colaboración a la hora de identificarlos, será recompensada. Gracias.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

¡¡¡Feliz Navidad!!!

¡¡¡Ho ho ho!!! Muy a pesar de algunos, una vez más, ha llegado ese tiempo de Paz y Amor que tantas depresiones y discusiones familiares provoca. Con nuestros mejores deseos para que lo soportéis de la mejor forma posible, y desde casa de la Preisler (pero con bombones de menta y naranja, en lugar de Ferrero Rocher), los de Jesús os desean FELIZ NAVIDAD.
Segundo intento...

Y, a la tercera, va la vencida...

Como nos costó hacer la foto perfecta con el temporizador de la cámara sobre una silla y una caja de cereales, colgamos las tres. Por cierto, os he engañado, no es la casa de la Preisler (allí no faltarían los Ferrero Rocher), es la casa de Jesús.
Besos para todos!!!

jueves, 26 de noviembre de 2009

Fenómenos del Youtube (9)

Dimitri lo sabe todo

Seguimos con el percal de personajes anónimos que por gracia y acción del internet, el sistema más público y anarquista que existe, donde cualquiera puede tener sus quince minutos de fama y pasar de grabar una chorrada en el salón de su casa a salir en los zappings de la tele.
Esta vez tenemos un subproducto social de Rusia que algunos tipos le han dado el nombre de Dimitri (de la misma manera que a un francés siempre le llamarán Dominic y a un alemán Adolf... cosicas). Una persona hasta las cejas de vodka, disfrutando de de la noche moscovita hasta que una reportera de buen ver decide hacerle una entrevista. Una serie de preguntas/respuestas que sigue su curso correctamente hasta un final inesperado en el que Dimitri reacciona de la manera más extraña posible.

EL ORIGINAL



Claro, que colgar el video y echarte unas risas está bien. Pero si puedes rizar el rizo y darle un toque todavía más freak, pues mejor que mejor. Y hete aquí que unas personas anónimas deciden crear la web
Una web en la que nos colamos por la puerta trasera de la discoteca y tenemos la opción de consultar a Dimitri de lo que queramos. Sólo tenemos que poner nuestro nombre y el motivo de la consulta para que Dimitri nos obsequie con sus perlas de sabiduría. Y, además, es una web aprobada por Chuck Norris, como se nos hace saber al final. Vamos, toda una garantía de calidad. Para muestra un botón:

DIMITRI SABE ACABAR CON EL PARO:



Y como el internet evoluciona que es una barbaridad, los fenómenos del youtube no se quedan en el youtube, ni siquiera se quedan con trascender a las televisiones. Sino que, en el auge de los perfiles virtuales, se convierte en todo un fenómeno en el facebook, lugar donde me encontré con este personaje y del que me ha faltado tiempo para hacerme fan con el único esfuerzo de un click.

martes, 24 de noviembre de 2009

Palomitas con Txus

(500)días contigo

Las mujeres son unas zorras... ¿o no lo son?



“Las rosas son rojas, las violetas azules… jódete puta”

A esto se limita la inspiración del protagonista, arquitecto frustrado y diseñador de esas tarjetas con declaraciones de amor, filosofadas y felicitaciones varias. Y es que Summer, la chica por la que bebe los vientos, le ha dicho que deberían dejar de verse sin darle ninguna explicación. Una película totalmente centrada en el desamor y todo el proceso que hay que llevar hasta superar una relación fallida.

Sin ser una película increíble sí que es simpática y, sobre todo, consigue que te identifiques con el pobre protagonista desde el comienzo hasta el final. Tiene el gran mérito de romper con todo lo que hasta ahora eran las comedias románticas, incluso esas que van de rompedoras siendo más de lo mismo. Porque las comedias románticas son “chico conoce a chica, se enamoran, tienen un problema que les aleja pero se resuelve… y vivieron felices”. El cambio que le han dado ahora se resume en “chico/chica se odian pero después de un montón de situaciones supuestamente graciosas acaban descubriendo que son el uno para el otro”.
Esta historia va a algo más básico y, sobre todo, más cercano a la realidad: “chico conoce a chica, chico se enamora de chica… ella no”. Y ya desde el comienzo de la película nos aseguran que “esto NO es una historia de amor”, sino todo lo contrario.
Lo más curioso de la película es que no nos cuentan la historia de forma lineal, sino centrándose en diferentes momentos de la relación, dando saltos en el tiempo en el que se intercalan los buenos con los malos momentos, los felices con los depresivos del protagonista. Pasamos de las primeras semanas con el “amo su risa, amo su mirada, amo su piel, amo su pelo… me encanta esta canción” (que es ‘su canción’) al “odio su risa, odio su mirada, odio su piel, odio su pelo… ¡¡¡odio esta puta canción!!!”, en la misma escena.

Pero vamos con la sinopsis. El protagonista conoce a Summer, una chica guapísima y encantadora por la que se queda prendado desde el minuto cero. A la chica también le gusta él y se enrollan. Todo va genial excepto por una cosa: ella no cree en el amor y, por tanto, tampoco en las relaciones para toda la vida, “así que no pongamos nombres y vamos a disfrutar”, dice ella. Y todo sigue tal cual, perfectamente felices, prácticamente como una pareja normal y corriente, con nuestro protagonista enamorado hasta las trancas de Summer, aparentemente, correspondido. Hasta que Summer decide poner punto y final a la relación, dejando a nuestro protagonista con un palmo de narices, hecho un mar de duda y en la más patética de las depresiones, sintiéndose utilizado por una mujer despiadada que ha jugado con sus sentimientos para luego dejarle tirado.



Y ahí está la parte que intenta analizar el filme. Porque amamos a Summer cuando el protagonista ama a Summer. Y la odiamos y despreciamos por lo que le hace al protagonista. Curiosamente los mejores consejos sobre el amor/desamor salen de boca de una cría de 13 o 14 años que le da mil vueltas al resto de amigos confidentes.

Porque la cuestión es: ¿es Summer una zorra por haber jugado con los sentimientos del protagonista? ¿O es nuestro protagonista el responsable de su dolor y se ha metido solito en este jardín, ya que Summer siempre fue sincera con su postura? ¡¡Ahá!! Es la pregunta del millón y, obviamente, no nos la responde. Digamos que se queda entre dos aguas. Porque la historia no va de repartir culpas sino del camino que hay que recorrer desde que se termina una relación que creías perfecta hasta que consigues superarla, reconciliarte con el pasado, y seguir adelante.



Conclusión: Como he dicho, simpática y agradable de ver. Para pensar lo justo (¿eh, Aser?) y que no decepciona (¿eh, Virginia?). Se nota que al director o al guionista le encanta "Annie Hall" de Woody Allen, pero no ha querido ser tan irónico, cínico y despiadado como el director de las gafazas. No es un películon pero si la típica que te deja con una sensación de "me ha gustado" y que puedes ver una tarde de domingo sin nada que hacer.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Pedrito vuelve!! (y no está solo!)




















Pedrito también ha salido de su escondite, y, ésta vez, nos deleita con otra de sus conversaciones confidenciales con la chica chicle. Lo que dice Pedrito está en negrita:

chica chicle, contéstame a una pregunta
qué es el líbido?

veamos... cómo se lo explico a un chicarrón del norte...?

explícalo con detalles

digamos que... es... el deseo, las ganas, el impulso... de un buen polvo

y tú tienes de eso?

tengo la libido por los suelos, necesito un chico chicle que me de impulso

quieres mascar, eh?

ya te digo

y hacer pompas

muuuchas pompas

Y quieres que te toque el cromo?

El cromo que todas quisieran, por favor

knok knok knoking on the heavens doooor

ven p'acá, cromito!

me estás llamando cromito?

hasta que se demuestre lo contrario, me gusta pensar bien de la gente, cromito mio!

esto quiere decir qué he ligado?

siempre ligas, no se por qué preguntas eso!

no ligo siempre
... coqueteo


segun me cuentas, casi siempre tus coqueteos tiene de premio un cromo

en tal caso, te he mentido

así que si ahoa me vienes con esas, voy a pensar que me has estado timando

ha sido una estafa piramidal en toda regla
y mis cromos eran más bien "rasca y gana"
con el resultado de "sigue buscando"

bua, ya decia yo q no podia ser verdad tanto cromo...
me has estafado
acabas de echar otra vez por los suelos el palmo de libido q habias conseguido subir

ríete de Madoff

gracias, eh?

las tuyas