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martes, 24 de noviembre de 2009

Palomitas con Txus

(500)días contigo

Las mujeres son unas zorras... ¿o no lo son?



“Las rosas son rojas, las violetas azules… jódete puta”

A esto se limita la inspiración del protagonista, arquitecto frustrado y diseñador de esas tarjetas con declaraciones de amor, filosofadas y felicitaciones varias. Y es que Summer, la chica por la que bebe los vientos, le ha dicho que deberían dejar de verse sin darle ninguna explicación. Una película totalmente centrada en el desamor y todo el proceso que hay que llevar hasta superar una relación fallida.

Sin ser una película increíble sí que es simpática y, sobre todo, consigue que te identifiques con el pobre protagonista desde el comienzo hasta el final. Tiene el gran mérito de romper con todo lo que hasta ahora eran las comedias románticas, incluso esas que van de rompedoras siendo más de lo mismo. Porque las comedias románticas son “chico conoce a chica, se enamoran, tienen un problema que les aleja pero se resuelve… y vivieron felices”. El cambio que le han dado ahora se resume en “chico/chica se odian pero después de un montón de situaciones supuestamente graciosas acaban descubriendo que son el uno para el otro”.
Esta historia va a algo más básico y, sobre todo, más cercano a la realidad: “chico conoce a chica, chico se enamora de chica… ella no”. Y ya desde el comienzo de la película nos aseguran que “esto NO es una historia de amor”, sino todo lo contrario.
Lo más curioso de la película es que no nos cuentan la historia de forma lineal, sino centrándose en diferentes momentos de la relación, dando saltos en el tiempo en el que se intercalan los buenos con los malos momentos, los felices con los depresivos del protagonista. Pasamos de las primeras semanas con el “amo su risa, amo su mirada, amo su piel, amo su pelo… me encanta esta canción” (que es ‘su canción’) al “odio su risa, odio su mirada, odio su piel, odio su pelo… ¡¡¡odio esta puta canción!!!”, en la misma escena.

Pero vamos con la sinopsis. El protagonista conoce a Summer, una chica guapísima y encantadora por la que se queda prendado desde el minuto cero. A la chica también le gusta él y se enrollan. Todo va genial excepto por una cosa: ella no cree en el amor y, por tanto, tampoco en las relaciones para toda la vida, “así que no pongamos nombres y vamos a disfrutar”, dice ella. Y todo sigue tal cual, perfectamente felices, prácticamente como una pareja normal y corriente, con nuestro protagonista enamorado hasta las trancas de Summer, aparentemente, correspondido. Hasta que Summer decide poner punto y final a la relación, dejando a nuestro protagonista con un palmo de narices, hecho un mar de duda y en la más patética de las depresiones, sintiéndose utilizado por una mujer despiadada que ha jugado con sus sentimientos para luego dejarle tirado.



Y ahí está la parte que intenta analizar el filme. Porque amamos a Summer cuando el protagonista ama a Summer. Y la odiamos y despreciamos por lo que le hace al protagonista. Curiosamente los mejores consejos sobre el amor/desamor salen de boca de una cría de 13 o 14 años que le da mil vueltas al resto de amigos confidentes.

Porque la cuestión es: ¿es Summer una zorra por haber jugado con los sentimientos del protagonista? ¿O es nuestro protagonista el responsable de su dolor y se ha metido solito en este jardín, ya que Summer siempre fue sincera con su postura? ¡¡Ahá!! Es la pregunta del millón y, obviamente, no nos la responde. Digamos que se queda entre dos aguas. Porque la historia no va de repartir culpas sino del camino que hay que recorrer desde que se termina una relación que creías perfecta hasta que consigues superarla, reconciliarte con el pasado, y seguir adelante.



Conclusión: Como he dicho, simpática y agradable de ver. Para pensar lo justo (¿eh, Aser?) y que no decepciona (¿eh, Virginia?). Se nota que al director o al guionista le encanta "Annie Hall" de Woody Allen, pero no ha querido ser tan irónico, cínico y despiadado como el director de las gafazas. No es un películon pero si la típica que te deja con una sensación de "me ha gustado" y que puedes ver una tarde de domingo sin nada que hacer.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Palomitas con Txus


¡¡Ha vuelto!! La sección que todos estabais esperando resucitar... ha resucitado. Si te gusta ir al cine, puedes compartir o no las opiniones que vierta de las películas que vaya comentando. Si lo último que has visto en el cine es Pretty Woman porque tu eres de quedarte más en casa para ver "Sálvame...", todavía hay esperanza para tí e igual te animas a ver alguna de las que aquí se propongan (excepto para Vir, que ya veo que su gusto cinematográfico, y por extensión el de su centollo, difiere ostensiblemente del mío).
Y si más preambulos...

2012, Roland Emmerich
Entretenida, muy entretenida




No es la fecha ni de los próximos juegos olímpicos, ni del super-plan anticrisis del gobierno 'floral', ni el anuncio de las próximas elecciones generales. Despreocuparos de todos estos temas intrascendentes porque en 2012 el mundo se acaba... Y punto. Lo dicen los mayas. Así que no hagais planes.

Antes de comenzar hay que decir que Roland Emmerich, el director, el que fue también de Independence Day, Godzilla y El día de mañana, debe haber pasado una infancia muy dura que le han dejado graves secuelas psicológicas. Tal desprecio hacia la humanidad, recreandose en su destrucción peli tras peli, es de libro. Vistos los antecedentes de este tio (Independence Day me parece que tiene un comienzo genial, pero cuando acaban de arrasar las ciudades se convierte en una basura... Y el rollo final de acabar con los alienígenas con un virus informático es de juzgado de guardia); todo hacía presuponer que sería millones y millones de efectos especiales con una historia asquerosa y aburrida de fondo.

No es así. Son millones y millones de efectos especiales, con una historia bien encajada, sin ser nada del otro mundo, con el rollo pasteloso que les gusta a los americanos, pero vamos a dejarlo pasar... Aunque tiene algunos diálogos que son para enmarcar: como la niña que tiene que usar braguitas de noche y, después del fin del mundo y con miles de millones de muertos, no se le ocurre otra cosa que proclamar orgullosa "ya no mojo las braguitas".
Esto no quiere decir que sea una buena película. Ni lo pretende. Con estas cosas sólo pedimos un entretenimiento. Y lo consigue. Es muy entretenida y, a pesar de las dos horas y media, no se hacen pesadas, porque es un no parar.

Le cuesta entrar en materia y dedica más tiempo del necesario a presentar el tema (que el mundo se va a la mierda). Pero luego tira millas hacia el infinito y cuenta con algunas de las secuencias más espectaculares que he visto en el cine en muchísimo tiempo (como una huida en limusina mientras la ciudad y sus rascacielos caen a su paso). Vemos sucumbir las principales ciudades del mundo (comenzando por LA, Nueva York y Washington, como no), al abrirse enormes grietas en suelo y producirse inmensos tsunamis. Incluso, y como novedad, tiene el puntazo de ver caerse en pedazos el Vaticano (incluso, si te fijas bien, ves como han incluido el detalle del Papa metiendose el hostiazo padre desde el balcón central donde se dirigía a sus fieles).
Por otro lado, tenemos al presidentísimo de los Estados Unidos, en su papel de lider del mundo; acompañado del científico pardillín que descubre todo el pastel. De forma encubierta comienzan a planificar la salvación de los muy muy muy muy pocos que se salvarán y serán el futuro de la humanidad. Vamos, que si no eres rico, poderoso o político (guiño en el que la sala se partió el culo: entre los elegidos está el gobierno de España), lo tienes crudo para sobrevivir.

"En el momento en que dejamos de preocuparnos por la gente... en ese momento perdemos nuestra humanidad"

Esta es la frase más profunda que se le ha ocurrido al guionista para darle el mensaje sentimental y humanista de rigor a esta película de catástrofes. Porque siempre tiene que quedar un resquicio de esperanza y buenrrollismo en estas pelis. Todo el mundo muere pero los que quedan son majos y se preocupan. Aunque al principio sean unos cabrones sin escrúpulos que sólo buscan salvar su pellejo y al resto que les den. No ocupa demasiado esta parte y se agradece la ausencia de mensajes ultrapatrióticos, ni que sea el presidentísimo de los USA el salvador de la humanidad.



Esa parte se la deja, como suele ser típico en estas pelis, al perfil escritor fracasado, divorciado, mal padre y mis hijos me odian. Pero como soy tan cool consigo arrastrar a mis hijos, mi mujer y su novio guay en avioneta desde L.A. a la China. Porque, obviamente, la única manera de recuperar el amor de tus hijos es ser un superhéroe en el apocalipsis... El resto de los mortales tendrán que conformarse con un viaje a Port Aventura. Esta parte es la central en la historia. Mientras el mundo se derrumba, la familia unida huiran en avioneta y luego en avión en busca de los pseudo-barcos en los que partiran los elegidos de la humanidad (así se demuestra que una clase pormenorizada de aviación es más que suficiente y que si naces con una flor en el culo, esta no se marchita ni en la cumbre del Himalaya... donde casualmente un monje budista te recogerá en coche para cumplir la última etapa de tu trayecto a la salvación... No es coña).

Conclusión: Siendo una peli que prometía dar ganas de vomitar, no sólo resulta que no es así sino que es fácilmente digerible y da buenas dosis de entretenimiento. Si eres capaz de perdonar el desliz, más que previsible, de una historia familiar con pasteladas constantes, es una buena opción para ir al cine a ver una, calificada por padre Aser como "de no pensar".

miércoles, 25 de marzo de 2009

Battlestar Galactica


Ya sé que la mayoría de mis recomendaciones cinematográficas no son del gusto de la mayoría de lectores de este blog. Sin embargo suelo continuar, incluso muchas veces des-recomiendo para regocijo de Vir, que vé como su vida gana en dos horas que podría haber malgastado viendo una película.
Con lo dificil que es el panorama no sé por qué me meto en la siguiente recomendación. Una recomendación que comienza con un tele-film de casi tres horas y al que le siguen 74 capítulos durante cuatro temporadas: una historia de 54 horas de duración (supongo que ya habréis dejado de leer este post). Y si a eso le añadimos que se trata de una de esas historias que Aser pondría el calificativo de "para pensar", entonces apaga y vamonos a ver "Madagascar 2" o la última gala de Fama ("que me han dicho que se dan un pico... ¡¡¡tia, qué fuerte!!!").
Pero me ratifico en la recomendación. Y si una de las personas que la lea se lo toma con calma, y decide verse esta serie, le prometo que le merecerá la pena. Y si no quiere esperar a que el interné le baje los capítulos, ya se los voy dejando yo. Así comienzo (menuda forma de quitarme lectores de encima):

BATTLESTAR GALACTICA (2004-2009)

El viernes se emitía el último capítulo de esta serie. Un capítulo doble dirigido a poner fin a un viaje de casi cinco años y despedirnos de todos los personajes que la han protagonizado. Pero claro, tú no la has visto. Espera que te la cuento.
Así ha bote pronto oyes "Galactica" y piensas "Star Trek". Aventurillas, acción, maquillaje del malo para los extraterrestres y tira millas pal hiperespacio. Pues no, ahí ya te has equivocado. Parto con la sinosis: la historia no parte de un futuro lejano de la humanidad, sino de una historia alternativa diferente. La humanidad, tecnologicamente avanzada, se divide en 12 planetas (que según la leyenda partieron todas de un planeta común). Viven felices en unas ciudades que tampoco se diferencian demasiado de las nuestras. ¿Qué pasa? En algún momento les da por crear una raza esclava de robots, los cylon, que, hartos de trabajar y trabajar, se rebelan en una guerra civil. La historia comienza 40 años después del armisticio de esta guerra. Durante estas decadas no se ha sabido nada de los cylon. Hasta que vuelven y con mucha mala leche. Tanto que aniquilan los 12 planetas y sólo se salvan quienes en ese momento estaban en el espacio: unos 40.000. La curiosidad es que, estos robots, a los que al comienzo parece que les podemos llamar "los malos" tienen ahora forma humana (hay doce modelos) y podrían ser cualquiera.


Ahí comienza todo. Pero esta serie no va únicamente de la huida por la supervivencia en busca de un decimotercer planeta humano llamado Tierra (aquí vamos cogiendo la idea, ¿verdad?). Sino que en este entorno desesperado se ven obligados a reconstruir la civilización, reducida a unas cincuenta naves y sus tripulantes. Hay que recuperar el Gobierno, controlar a los civiles, encontrar comida y agua, reinstaurar la democracia para no caer en una dictadura militar. Todo mientras son cazados sin cuartel por los cylon y se siembra la desconfianza entre los propios humanos, que no quieren dejarse llevar por una profecía (la historia de la Tierra) mientras cunde la desesperación por una muerte más que segura.

La historia base: la búsqueda de la Tierra, se complementa con las historias personales de cada protagonista (no sólo entre los humanos, sino entre los cylons, algunos de los cuales no saben que los son). Así tenemos al Almirante que iba a retirarse, pero se vé obligado a tomar el control y la protección de los últimos 40.000 humanos. A una ministra de educación convertida en Presidenta de la humanidad, al haber fallecido todo el gabinete de gobierno. A un piloto idealista y una soldado rebelde, que forman una historia de amor imposible (de idas y venidas, de te quiero pero no puedo estar contigo). Tenemos a los mecánicos, clase de segunda plegada a los designios del estamento militar. A los civiles que sólo piensan en su propia seguridad y bienestar sin ser conscientes de las dificiles decisiones que hay detrás. En definitiva: una especie de ensayo sobre la civilización en el que vemos surgir de cero los gobiernos, los sindicatos, cubrirse las necesidades básicas y buscar después mejorar el bienestar de la gente. Todo salpicado de historias muy humanas, con personajes puestos al límite, enfrentandose a la vida y la muerte, la esperanza y la desesperanza, contraponiendo creencias religiosas y científicas, describiendo los horrores de cualquier guerra (donde el odio hacia el enemigo le convierte en un monstruo, un ser sin sentimientos al que aniquilar, en vez de una persona como tú).

Pero vamos, que las historias con profundidad no es el fuerte de cierta gente y hay que buscar otras excusas. Para ellos (o ellas, sin discriminación por tendencias sexuales):





Y para ellas (o ellos, respetando todas las tendencias... guarretes):






Para los que ya estén convencidos se encontrarán con una serie que, en mi opinión (y a pesar de mi fanatismo por Lost), se ha convertido en la mejor de la primera década del siglo XXI. Una riada de premios detrás lo demuestran. Si alguno se arriesga, le prometo que se enganchará. Hay películas que alguien te dice "tienes que verla antes de morir". Yo sólo digo que si os tomais el tiempo, con calma, y la veis, no os arrepentireis. Y descubriréis una historia maravillosa, dura e injusta en muchas ocasiones, pero como la vida real.

jueves, 19 de marzo de 2009

Palomitas con Txus



Watchmen, Zach Snyder

Decepcionante para el que se ha leido el cómic, aburridisima para el que no lo ha leído. Así es como se puede definir la película para todo tipo de público. Y no es que se trate de una mala película, ni siquiera que el director se haya meado en ella. Todo lo contrario. Se nota que es un fanático. Visualmente es un 10. Argumentalmente, un caos. Lo ha querido contar todo y, además, manteniendo la estructura del cómic. Con lo que tenemos un poco de todo, que nunca se termina de entender, y en conjunto una historia larguisima, aburrida y que no recoge la profundidad de la historia original. Ya iremos a eso.

Pero no todo es malo. Lo mejor de la película, los títulos de crédito en la que nos van mostrando lo que han sido cuarente años del mundo con superhérores. Desde los comienzos en los años 40, el gran apogeo, la caída en desgracia (asesinatos y locuras) llegando a la segunda generación en los 70, que acabarían ilegalizados prematuramente en los 80. Todo con la música y voz de Bob Dylan. Una secuencia preciosa. Lástima que el resto sea una caída libre.


Wtcopcr
Cargado por neimar


El resto son más de dos horas y media que no se consiguen sostener. Incluso una panda de frikis que había en la fila de atrás cuando la vi (de los que al ver el trailer de Transformers 2 dijeon "buaaaaaa, flipas; qué peliculos", creí entender entre esa verborrea de escasa vocalización), salieron despotricando por el "pastruño" que acababan de ver.
En primera instancia, Watchmen es una historia de intriga, no de acción. Alguien ha matado a un héroe retirado. Sólo uno de ellos, el más psicótico y violento, que se niega a retirarse, lo quiere investigar. El objetivo de la historia es seguir esa investigación. A través de ella, conocemos los personajes, sus historias y su pasado; y vamos caminando hasta descubrir el meollo de todo. Primer error de la peli: al querer abarcar todo, deja la intriga en un segundo plano. De manera que no es intriga ni es nada, es "algo que pasa de vez en cuando en la peli".


Segundo error: querer contarlo de la misma manera que en el cómic. La nóvela gráfica se divide en doce cómics, doce episodios. Cada uno se centra en uno de los personajes, les conocemos y, a la vez, vamos avanzando en la investigación y la historia. En el comic queda bien, porque no te lo lees de una tacada, sino como un libro, por capítulos. En el cine tienes que contar todo de una tacada y contarlo de una manera diferente. Al hacerlo igual, yendo desde el comic 1 hasta el 12, tenemos un montón de pausas en la historia, para contarnos en flashbacks todas las historias. Pero como contarlo todo habría dejado una película de 6 horas o más, apenas da unas pinceladas, muy mal dadas, que hacen que el pasado de cada personaje quede muy descafeinado.

Tercer error: Transcribir, prácticamente, lo que pasa en el comic. Dialogos y monólogos calcados. Secuencias que son idénticas al comic. Y el director parece haber pensado que, al copiarlo todo, la película tendrá la misma genialidad del comic. Pero no. Zach Snyder se dedica a "contar" lo que pasa en la historia: un personaje pelea, un personaje habla... Pero se ha visto incapaz de darle la profundidad de la historia. Los personajes del comic, complejos, llenos de matices: depresivos, cínicos, violento, inmorales algunos, ególatras otros... Lo pierden todo en la película. Y por lo tanto no te los crees. Los actores no dan la talla. Y de esta forma, el gran villano del comic, parece sacado de la peor película de James Bond.



Cuarto error: El tipo ha querido repetir todas sus fórmulas de "300". No se cansa de ralentizar las escenas estilo Matrix en todo momento. Una pele que habría quedado espectacular a velocidad normal, se deshace en puñetazos congelados y chorros de sangre ultradetallados. En este aspecto, además, en las peleas les dan a los personajes una fuerzas sobrehumana que no tienen (lanzan a los delincuentes por los aires), porque son gente disfrazada y entrenada, pero sin superpoderes. Dentro de esto, se ha permitido una violencia que en el comic no hay, con piernas quebradas (viéndose el hueso) y asesinatos injustificados (lo que en el comic es una paliza a unos delincuentes dejandoles inconscientes en un callejón, en la película es una masacre: rompiendo cuellos a diestro y siniestro).



Lo positivo: Visualmente es un espectáculo. El colorido y el respeto a las viñetas del comic es impresionante. El personaje del Dr.Manhattan (el hombre azul en bolas, para el que no lo sepa), está hecho de puta madre. Y el personaje de Rorschach (con su mascara que no deja de cambiar), es de lo mejor de la peli. Gracias a un gran trabajo del actor. También está bien el personeja alrededor de cuyo asesinato gira la historia: el Comediante. Las chicas le reconoceran porque es el noviete de Izzy, enfermo del corazón, en "Anatomía de Grey". Hace una buena interpretación, pero falta ese punto repulsivo del personaje del comic.



Conclusión: Si has visto el comic (y te ha gustado), vete a verla, porque te gustará ver las viñetas en movimiento. Si no lo has leido, leelo, pero no veas la peli. Ahorraras tiempo y dinero (que con la crisis viene que ni pintadad). Espera a que lo cuelguen en el emule.

lunes, 23 de febrero de 2009

Palomitas con Txus

Slumdog Millionaire


La ganadora de los Oscars. Lo cual, a veces no quiere decir mucho. Y en este caso estaba cantado el premio (estamos en crisis y el público indio, con todo el poder de Bollywood detrás, es demasiado atractivo como para tenerlo descontento). Sin embargo, politiqueos cinematográficos aparte, esta película lo merece. No era una competencia muy dura. El resto, o se pierden en los efectos especiales ultrainnovadores, o son un descafeinado drama político (con el delíto de que acabas sintiendo pena de Nixon), o se valen del peazo trabajo de un actor recuperado (pero la historia ya la hemos visto cien veces, la único diferente es que ahora es un luchador y no, por ejemplo, una cajera de supermercado).

Poco tiene que ver esta peli con la que le dio a conocer a Danny Boyle: Trainspotting. Ni con las que le siguieron: La Playa, 28 días después, Sunshine... Si se le nota en su estilo. Con ritmo y mezclado con la música. Si estuvieramos en clase de arte, con el señor Thetower, nos diría que esta película corresponde a la etapa de madurez de Danny Boyle. Se acabaron las bestialidades de heroinómanos y zombis. Cambiemos de tono. Y lo hace con una historia, reflejo de la pobreza en la India, pero con mucho de fábula y cuento de hadas detrás.



Un muchacho de la calle, que malvive como 'chico del te' en una teleoperadora, se hace multimillonario de la noche a la mañana. Pero nadie se lo cree. Y le detienen porque piensa que hace trampas. No me esperaba que contarán la película de la manera que lo cuentan, igual por eso me ha gustado tanto. Salim, el protagonista se vé obligado a repasar el concurso con la policía y demostrar cómo respondió correctamente a todas las preguntas. No es porque sea un genio. Es su vida, en toda su crudeza, la que le ha dado la experiencia para resolverlas. Cada pregunta le remite a un momento de su vida y, gracias a ellas, repasamos su infancia y los momentos clave de su vida hasta llegar hasta donde está hoy. Sobreviviendo, escapando, robando y luchando.


En todos esos momentos, tienen una especial importancia Latika, el gran amor de Salim, que irá entrando y saliendo de su vida a lo largo de la película. Un amor imposible por el lugar en el que viven. La pobreza, la violencia, la muerte y el asesinato, las mafias, la necesidad de sobrevivir. Todo ello les mantiene lejos el uno del otro.


Todo ello hace una radiografía de la India. Niños inocentes que se convierten en ladrones; adolescentes que se convierten en asesinos; turistas estúpidos que reflejan el desequilibrio con occidente; las inclemencias de la pobreza y la maldad de quienes se aprovechan de la miseria. Al ritmo del concurso ¿Quieres ser millonario?, cuya última pregunta mantuvo en vilo (en mi caso) a toda la sala de cine.
Podría ser más dura, más cruda e injusta. Más realista. Pero no es cómo se ha querido contar esta historia y no es lo que prentende. No se le puede reprochar eso. Se trata de una fábula de amor, con aventura, historias de amistad y lealtad, cubriendo en parte un componente final de denuncia social.

viernes, 16 de enero de 2009

Palomitas con Txus

Revolver, Guy Ritchie

o "cómo vender una película que nadie quiere ver"


Hace nada se ha estrenado 'Revolver', dos semanas después de 'RockNRolla', del mismo director. Ese de "Snatch, cerdos y diamantes" donde a Brad Pitt no se le entendía una frase en toda la película. Un film muy entretenido y original que dejó a medio mundo pensando que este tío era Dios (pero "probablemente no existe, así que olvídate y disfruta de la vida"). Lo que ganó con una peli lo perdió con las que vinieron después, un bodrio protagonizado por su ex-mujer (ahora) Madonna. A la que siguió 'Revolver'.
La película es de 2005 y han tenido que esperar tres años, coincidiendo con el estreno de 'RockNRolla' (que parece un remake americano de Snatch) para estrenarla... Por algo será. Y es porque sabía que por sí sóla, esta película no iría a verla ni Efren Cuevas, afeitado al raso y ciego a txupitos de absenta. Han aprovechado para ver si a la gente le gusta la nueva y se dice "ey, pues vamos a ver esta otra que es del mismo director"... Ahorraos 6 euros + palomitas + Coca Cola = 13 euros.



Parece que, viendo que no conseguía nada con la comedia (no se dio cuenta que era por Madonna), intentó reinventarse a sí mismo y hacer una película "para pensar" y quedar como un "director inteligente que hace films intelectuales". Lo que pasa es que en vez de hacer una película "para pensar" hizo una película para "devanarse inutilmente la cabeza".
Todo comienza bien, parece que ha asumido sus errores y vuelve a las historias clásicas de mafiosos contra mafiosos. El protagonista (ya le vale con este actor) es un jugador profesional que quiere vengarse de un mafioso que le metió en la carcel. Para ello, conseguir robarle la mayor cantidad de pasta. Durante toda la peli nos van poniendo cartelitos que nos cuentan las "normas del estafador profesional", donde, al parecer, se nos van dando pistas sobre el final sorpresa (donde, cumplida la estafa al malo malísimo, vamos descubriendo cómo se ha hecho, las pistas que nos han dado y que no hemos visto y se nos quede cara de "wow, me la han metido doblada"). Supongo que realmente nos está diciendo "os estoy estafando con está película porque no sabía qué coño hacer con mi vida... y encima me recreo".
Todas estas reglas de la estafa profesional se van enrevesando con la historia a través de un juego de ajedrez del prota con otros dos mafiosos que le ayudan. Dandole un toque psicológico de cómo manipular a las personas, que no vean tus intenciones, que hagan lo que quieres que hagan sin que ellos lo sepan, etc, etc...


Pero hasta aquí sigues pensando "bueno, va de intelectual pero se parece a Snatch" y sigues viendo la peli, porque se hace entretenida.
Pero llegamos a la segunda mitad del film, que es el momento en el que Guy Ritchie decidió jugar a ser David Lynch. Abandonamos toda la trama de la estafa y pasamos a un "nada es lo que parece", no sabemos lo que es real (ni siquiera si los personajes, los cuales llevamos una hora viendo, son reales), empieza un discurso teórico filosófico sobre la naturaleza de la "identidad". De aquí a los títulos de crédito la película es completamente diferente e incomprensible. Básicamente se puede deducir que:
1) Nada ha sido real sino producto de la mente del protagonista.
2) La historia en sí es real pero el protagonista es varios de los personajes (incluso el malo malísimo al que está estafando).
3) No significa nada, pero el director no sabía como terminar la historia y le pareció bien, le parecio cool, hacerse el artista y en vez de darnos lo único que sabe hacer bien: historias cómicas y entretenidas de mafiosos que se enfrentan los unos a los otros, con buenos diálogos, buena música y un montaje frenético. Pues nos dio este txurro infumable que, al contrario de las películas para pensar que, al terminar la peli dan pie a debate para averiguar el significado, te cabrea porque sabes que te han estafado. No es la peli que te habían vendido.

Conclusión: No vayáis a ver esta peli (Vir, esta vez me lo agradeceras).

sábado, 11 de octubre de 2008

La mejor crítica de la historia


A los que somos cinéfilos y fans de algunas sagas, se nos queda el cuerpo hecho mierda cuando, después de más de diez años, se decide hacer una continuación... y hace una basura. De las que piensas... ¿pero en qué coño estaban pensando? No te queda otra que quedarte con las antiguas y hacer como que nunca has visto esa peli. Y más ahora que les ha dado por hacer continuaciones (en marcha están Cazafantasmas 3, Superdetective en Hollywood 4, Arma Letal 5 y un remake de Robocop).
Nos pasó con la Guerra de las Galaxias. Yorch Lucas hizo una de dibujos, para continuar, siguió con una drama romanticón ñoño y empalgoso, para acabar con una peli decentilla que recordaba algo a las antiguas. Una bazofia tras otra, con lo que te refugiabas en la trilogía original y mandabas a la mierda a tito Yorch (podrido de millones y un disoluto).
Pero es que papi Lucas, como se le acabó el chollo de Star Wars, le dio por juntarse con papi Espilber, y retomar Indiana Jones, con un viejuno Harrison Ford, y el tirillas de Transformers. Me hacía ilusión, porque me encantan las pelis de Indiana Jones. Pero me meto en el cine, y ya a los cinco primeros minutos flipo. Que si Roswell, que si alienígenas, que si los Mayas... Basicamente se han meado, defecado y esparcido flujos orgasmáticos en las pelis antiguas. Y así se lo hicieron ver fans y críticos de cine (disolutos y podridos de millones), siguieron a lo suyo. Incluso dicen que ya están escribiendo Indiana Jones 5.
Han tenido que venir los de South Park para hacer una metafora visual sobre lo que papi Yorch y papi Espilber han hecho. ¡¡¡Genial!!!

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Palomitas con Txus

GRINDHOUSE, Robert Rodriguez y Quentin Tarantino (2007)
- Planet Terror (Robert Rodriguez)
- Death Proof (Quentin Tarantino)



Todos hemos visto, ya sea en nuestros años mozos o ya mayores y conscientes, alguna película que es una frikada en sí. Lo que unos llaman un 'bodrio' y otros en tono jocoso un 'peliculón' (algunos de forma no tan jocosa). Películas en la cual piensas '¿pero en qué coño estaban pensando?' y '¿pero qué es esto?'. Para la segunda pregunta estas dos películas, fusionadas en una en los Estados Unidos y divididas en dos tras el fracaso en Europa (está visto que 3 horas y media de frikismo en crudo no agradan ni al más pintao), es de las que mejor responde.


¿Qué es esto? Una frikada sin limites, libertad creativa hasta el final, sin pensar en estructura la del guión o siquiera que sea una historia coherente, sin giros espectáculares, con diálogos artificiales y situaciones violenta y sexualmente explicitas como sólo en el cine ochentero eran capaces de hacer. Pero la segunda pregunta: ¿en qué estaban pensando?, tiene facil respuesta. Robert Rdriguez y Quentin Tarantino son unas auténticas ratas de videoclub, de ese del VHS en el cuaol te encontrabas 'Memorias de África' y 'Dumbo' al lado de 'Holocausto canibal' o 'Robocop 5' (película que se trasvasó directamente al video sin pasar por las pantallas, a Chuck Norris gracias). Son dos personas, con las mismas inquietudes, vamos a llamarlas así, que después de colaborar en cosas celulóidicas como 'Abierto hasta el amanecer', 'Four Rooms' y 'Sin city', decidieron entre copas y risas hacer una película doble, una de esas sesiones grindhouse que veian en sus pubertades llenas de sangre, erotismo, violencia, monstruos varios y guarradas dispersas. Conclusión: Una película freak totalmente premeditada, incluso siendo conscientes de que los espectadores actuales no estamos para estos trotes, que ya se ha superado esa etapa y, bueno, que básicamente no estamos para tragarnos frikadas sin sentido.


El mérito que tienen estas dos películas es hacer una película como las de antes, igual que las de antes, con la misa esencia e incluso la misma estética (desgastada, con el negativo rallado, el negativo que se tambalea y sale del proyector, e incluso, bobinas enteras que se pierden y dan un salto en la trama). Una autentica superficialidad donde hasta las películas de Van Damme tienen más profundidad sentimental. Pero que la gente no se queje. Que no salgan críticos diciendo que es una chorrada sin sentido, que hay tramas que no se terminan, que es violencia injustificada y, a fin de cuentas, un carnaval de explosiones y coches a toda velocidad. La película es lo que es y así es como se ha vendido y promocionado. No nos han prometido nada más, ni siquiera que sea una película genial. Es una peli como las de antes y eso es lo que encontramos (aunque en el caso de Tarantino, ese tio siempre deja su huella). Entretenida y, si sabes a lo que vas, te echas unas risas. Es friki pero lo gracioso es que busca serlo. Diálogos artificiales como "la cosa está que arde" cuando acabas de incendiar con gasolina a un mafioso, se resucitan ahora para que nos riamos a carcajadas. Frases como: “Se metieron con el mexicano equivocado”, un cura que dice “Dios es compasivo… yo no… ¡BANG!”, o unos posados provocativos totalmente artificiales mirando a cámara.



En Planet Terror encontramos una ciudad en la cual un virus convierte a casi toda la población en zombies. Los supervivientes: una bailarina de streptease, un mexicano motero, retales de unos cuerpos especiales del ejercito (capitaneados por Bruce Willis), un mafioso aficionado a coleccionar los testículos de sus víctimas), un sheriff y su hermano, que regenta un restuarante grill cuya secreta receta de salsa barbacoa es admirada en todo el país. Un secreto que sólo revelará en su lecho de muerte (una escena genial, por otro lado. “Tomates”, “¿Frescos?”, “No, de lata”, “¡No jodas!”). Con lo cual, la hora y media de película es una huída hacia la salvación entre tiroteos, explosiones de cabezas, trituramientos de zombies y una bailarina de streapteas justiciera cuya pierna amputada ha sido sustituida por un rifle de asalto y que, entre acrobacias cabareteras, va repartiendo balas y misiles a diestro y siniestro.


‘Death Proof’, el egendro de Tarantino es, si cabe, más fiel al estilo de las peliculas ochenteras. La cinta está dividida en dos parte: en la primera, cuatro mujerzuelas de buena vida y buen ver, se pasan media hora hablando de los tios que se han tirado, cómo se los han tirado y a quiénes se quieren tirar, entre “Eres una jodida puta” y “Oye, guarra, quita los putos pies de mi coche”. La segunda parte no tiene nada que ver con la anterior, excepto por el personaje de Kurt Russell (el Señor Especialista), y está compuesta exclusivamente por dos persecuciones de coches llenas de saltos, rotura de vallas, choques y derrapes, que recuerdan mucho a “El diablo sobre ruedas” (sin duda uno de esos plagios encubiertos que tanto le gustan a Tarantino bajo el nombre de ‘homenajes’).


Con la sinopsis de cada una queda claro que es lo que tenemos delante. Entretenimiento puro y duro, entretenimiento absolutamente superficial, cuya trama es una excusa para dar rienda suelta a las escenas de acción. Llena de humor negro. Una película que me hizo decirme: “se han propuesto copiar una de esas pelis frikis de los ochenta y, joder, lo han conseguido”. Así que, dicho lo dicho, si alguien piensa que esta película no es para él/ella, que no la vea. Lo que ofrece es lo que hay, y si vas con eso en la cabeza, pasarás un buen rato. Si no, lo pasarás mal, porque no entenderás nada.



Una pelícual genial para ver una tarde de domingo tirado en el sofá, con unas cervezas y echarse unas risas con los amigos.

jueves, 27 de septiembre de 2007

Palomitas con Txus

A la vista que, a pesar del éxito radiofónico de Vir que, a pesar de tener una sección de cine en su programa 'A vivir Aragón', ha hecho mutis al respecto, creo que no vendría mal resucitar mi vieja sección 'Palomitas con Txus', abandonando las ondas radiofónicas por el mundo de la blogosfera.
¿Qué os la suda lo que ponga? Bueno, sólo perderéis el tiempo de leerlo. ¿Qué os interesa? Pues mira, más cultura si veis la peli.
Y si más dilación, sin censura, sin cortes publicitarios y sin cobrar 6 euros por la entrada... Vamos pa yá...



La primera peli de la que voy a hablar son en realidad dos. "Antes del amanecer", a lo que siguió nueve años después "Antes del atardecer", pero de esta no os hablo que os reviento el final. [Bruce Willis está muerto desde el principio de la película... y, no, el niño no es Dios... José].

Una película sencilla, muy sencilla, sin efectos especiales ni giros sorpresa en el guión. Exclusivamente dos personas hablando. Parece aburrida, pero no lo es.
La historia: dos personas se conocen en un tren y toman algo en el vagon-restaurante. Conversan y se nota cómo empiezan a gustarse. Él se baja en Viena, donde no tiene hotel, y tiene pensado vagar durante 24 horas por la ciudad antes de cojer su vuelo para Estados Unidos por la mañana. Ella, va rumbo a París.
Proposición: "Ya sé que acabamos de conocernos, pero en este poco tiempo que hemos estado hablando he notado que tenemos una conexión. Acompañame por Viena todo el día, mañana tu cojes el tren a Paris y yo mi vuelo a Estados Unidos".
Y esa es toda la película. Un viaje turístico por Viena, en la que dos desconocidos van hablando y paseando por sus calles, conociendose el uno al otro, y poco a poco, van gustandose cada vez más. No creen en el amor para toda la vida, piensan que es un invento y que no existe. El día va pasando y la incomodidad se desvanece. Se besan. Pero será sólo algo de un día. No volverán a verse, porque cada uno vive en una punta y segura que si pasaran más tiempo juntos se darían cuenta de que no es todo tan perfecto.


El día da paso a la tarde. La tarde a la noche. La noche a la madrugada. Y los dos van siendo cada vez más conscientes de que llega el final del que puede que haya sido el mejor día de su vida, se ponen nerviosos, no quieren despedirse para siempre, pero han dicho que sólo sería un día, hasta el amanecer.
Me encanta esta película. Es cotidiana, es real, no tiene la música de fondo ni las canciones de Britney Spear de esas comedias romanticonas. Son dos personas conociendose y enamorandose como lo harían otras dos personas cualesquiera. Conversando de temas intrascendentes o trascendentales, la religión, las guerras, el amor, la política, el arte...

DESTACADO: La escena en la que los dos fingen llamar a sus respectivos amigos para decirles que no llegarán esa noche a Estados Unidos y París. Él hace de la amiga de ella, ella del amigo de él, y sin darse cuenta, se confiesan lo que sienten el uno por el otro.

Si os gusta la peli os gustará sin duda la segunda parte 'Antes del atardecer'.